sábado, 18 de abril de 2015

2

Sabes? Hoy la que no duerme soy yo. No sé si, afirmando que existe el proverbio chino, estás soñando conmigo o mi mente está tentándome, pues sabe que llevo mal permanecer las noches en vela. Sabes? El sonido de la música me está ayudando. Hasta hace poco eran tus latidos los que ponían en marcha los míos. Ahora mi corazón está necesitando el ritmo de una pieza de Alexandre Desplat. No quiero decir con esto que me has dejado de hacer falta, quiero decir que para mi solo hay dos marcas de heroína. Pero la segunda, la que utilizo desde hace poco, me está fallando, y tras probarla, la primera, que solía utilizar, no me hace efecto. Vuelvo a estar vacía. Me siento querida y no querida al mismo tiempo. Las circunstancias se vuelven en mi contra por momentos, y ahora es cuando me da por escribirlo. Tenías razón al decir que nuestra musa es la tristeza, que cuando aparece acapara lo demás, pero hasta tal punto que, al saber de la noticia, ha hecho hueco en mi alma, ha formado un pozo donde esconderse. Y por lo visto se quedará ahí a vivir durante algo de tiempo. Preveo que cinco años. Es curioso, según tus escritos el número cinco es tu número de la suerte, que a la vez en los míos da mal fario. Seguimos encajando a la perfección, pues nunca encajarán dos piezas iguales de un puzzle. Brahms marca un cuatro por cuatro en mi interior y yo marco el número de emergencias, pues la arritmia y el insomnio no combinan tan bien como nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario